Siempre es importante que cuando las posibilidades y limitaciones estén establecidas los que estén al cuidado de los niños se relacionen con los especialistas que establezcan los objetivos, actividades y metodología adecuada.
Actualmente, existe un amplio consenso en cuanto a que los comportamientos nuevos o difíciles de una persona con SdCL no suponen un mal carácter, sino que pueden estar motivados porque el niño intenta decir algo o puede haber agotado otras formas de comunicarse. Por ello el entorno de aprendizaje siempre es muy importante, recomendándose los siguientes aspectos.
Entorno físico
- Valorar si genera tensión en los sentidos de las personas; si existen ruidos frecuentes e inesperados; si la habitación está organizada visualmente y favorece la atención.
- Si los materiales y los lugares de trabajo están claramente organizados y accesibles y favorecen la estabilidad y seguridad.
- Si hay lugares más tranquilos para poder dishtar de descansos.
Inclusión escolar
- Iniciar los aprendizajes con actividades conocidas y agradables
- Valorar si las actividades deben ser adaptadas.
- Conveniencia de emplear, junto con las instrucciones verbales
- La rutina organizada, predecible, calmada junto a los medio ambientes organizados, parecen ser lo que mejor funciona.
- Hay que permitir al niño suficiente tiempo para procesar, planear e implementar su respuesta a la información que se le da y que pueda utilizar vías de acceso como el tacto.
- Aprovechar las habilidades visuales que el alumno posiblemente tiene.
- Cuando existan dificultades para la escritura, hay que valorar la posibilidad de emplear adaptadores, incluidos los ordenadores. Otra estrategia fundamental es el empleo adecuado del descanso.
En ocasiones los niños con SdCL tienen dificultades para su interacción con los compañeros por sus diferentes estilos de comunicación, habilidades e intereses. Para superarlas los adultos tienen que planificar actividades que promuevan que los niños que no tienen SdCL aprendan a jugar con los que
lo tienen.
Algunos estudiantes tienen dificultad para tomar la iniciativa y dar a conocer lo que necesitan. Para promocionar positivamente el crecimiento social-emocional de estos alumnos, hay que determinar si sería bueno que el alumno se convirtiera en "hermanolhermana mayor" de un niño más pequeño, o si sería útil para él incluirle en un programa de habilidades sociales, en un grupo pequeño, con otros alumnos que estén experimentando problemas similares.
